lunes, 18 de octubre de 2010


Haciendo limpieza de fotos en el móvil, aparece esta foto.
En algún lugar del pirineo leridano, en una mañana fría volviendo de Andorra, me encuentro con esta imagen. No puedo por menos que parar el coche y llevarme este instante, quizás para luego tejer a partir de este retazo, un inicio de road movie.
El viajero (solitario, creo que se puede asignar mejor a este la acepción de viajero) lleva consigo una pequeña libreta, a modo de diario de abordo, en el que va apuntando los momentos de pequeños extasis cotidianos, que en otro tipo viajero pasaria desapercibido.
El viajero solitario se replantea el camino en cada cruce.

No hay comentarios:

Publicar un comentario